Me gasté el préstamo de la universidad en una semana de despecho en Bangkok. Volví otras nueve veces y en una de ellas conocí a mi mujer.
En 2005, con el corazón roto y un préstamo de estudiante recién cobrado, me fui una semana a Bangkok a curarme con exceso. Volví otras nueve veces en mi primera veintena. En una de ellas, en Koh Samui, conocí a la mujer con la que hoy vivo en Inglaterra y con la que tengo dos hijas.