Seiscientos mil baht. Dieciocho meses. Y un americano de 29 años del que nunca supe nada.
Un profesor jubilado creyó que construía un futuro junto a Lek. Dieciocho meses y seiscientos mil baht después, descubrió a quién financiaba en realidad.
Los bares de Chiang Mai aparecen en varias historias como el lugar del primer encuentro, muchas veces entre una mujer que trabaja en el sector de la hostelería y un extranjero de paso por la ciudad. Son relatos que a menudo empiezan con prejuicios por ambas partes —sobre las intenciones del otro, sobre lo que se espera de esa relación— y que en algunos casos terminan desmontando esos prejuicios por completo. No todas estas historias acaban bien, pero todas aportan una mirada honesta sobre lo que realmente ocurre detrás de la barra de un bar en el norte de Tailandia.
Un profesor jubilado creyó que construía un futuro junto a Lek. Dieciocho meses y seiscientos mil baht después, descubrió a quién financiaba en realidad.